No se si recordaréis que la pasada Navidad mi marido me regaló esta casita porque se me caía la baba cada vez que veía el anuncio de Playmobil pero no me atrevía a comprarla...
Poco a poco y a medida que he ido encontrando los muebles que me gustaban la he ido amueblando.
Empezaré a enseñárosla por la planta baja:
Esta es la cocina llena de gatos como mi propia casa...
El salón comedor a la hora de las visitas...
En el primer piso he puesto juntos el estudio y el lavadero (no pude resistirme cuando lo vi con sus pinzas de la ropa, la aspiradora...).
a la derecha el lavabo...
y en la buhardilla, la habitación de los niños y la del bebé...
Por último una vista trasera general de mi casita. Lo malo es que queda tan abierta que se llena mucho de polvo y a las gatas les encanta meter el hocico. Así que la tengo de cara a la pared.
Todavía he de añadirle otro piso porque no me cabe el dormitorio principal y le faltan las escaleras...
Espero que os guste. Mis sobrinas se vuelven locas cuando vienen a casa y no me extraña je je.













