Si hace un tiempo os enseñé como había quedado mi preciosa casa de vacaciones, antes de que venga el frío os quiero mostrar la fabulosa piscina que se esconde en el cajón inferior.
En la anterior entrada que podéis ver aquí se me olvidó fotografiar la maravillosa enredadera que trepa por la pared lateral izquierda y de la que mamá Lundby se siente tan orgullosa.
Los Lundby han disfrutado mucho de su casa este verano. La inauguración de su barbacoa fue sonada en el vecindario. Podéis recordarla aquí.
Hoy las puertas de la casa están cerradas para que no entren salpicaduras de agua. Los gatos observan a la familia desde la lejanía sin atreverse a salir.
Mamá Lundby que está superbronceada, se estira bajo la sombrilla con el benjamín que se distrae con los patos de goma.
Los mayores, aunque la piscina no cubre, estrenan unos estupendos flotadores .
Al cachorro se le ha caído la pelota al agua y su complaciente mamá se ha tirado para cogerla.
¡El tobogán es lo más!
Papá Lundby que conserva su escultural cuerpo de cuando era deportista de élite, juega con el chico a pasarse la pelota.
Todavía hace calor y nada apetece más que un buen remojón.
Subir y bajar, subir y bajar sin parar. Los niños no pueden dejar de jugar.
La familia disfruta de los últimos baños de la temporada antes de que llegue el invierno.
Para acabar os dejo con una foto general de esta casa de muñecas sueca que me ha llevado varios años completar.
¡Es una monada!
Estas son las cajas que corresponden al catálogo de 2011.
Espero que os haya gustado.












































