Mi sufridor nancyero me ha regalado por mi cumple el baul de Nancy. Estaba muy bien de precio y en buen estado para lo que se ve por ahí.
Tras un buen lavado con estropajo y jabón ha quedado así.
Lo he tenido varios días ventilándose porque al abrirlo notaba esa olor de las iglesias antiguas a madera vieja y cerrado (vete tu a saber donde ha estado) y le he dejado puesta una bolsita ambientador.
De la barra cuelga el Nostalgia, uno de mis trajes preferidos de la infancia y que tengo la suerte de conservar; aunque su blanco ya no es lo que era
En la parte superior conserva la pegatina original y la etiqueta con la tarjeta para poner el nombre
Mis niñas están como locas porque dicen que ahora, además de su ropa, pueden llevarse a su hombre de viaje
Gracias Mi. Me ha hecho mucha ilusión



