Cae la nohe en Villa Hogarin. La entrada de la casa está decorada para celebrar la Noche de Difuntos.
Los niños llevan toda la tarde en la cocina elaborando unas deliciosas galletas.
A medida que oscurece, el velo que separa el mundo de los vivos y el de los muertos se desvanece.
Los ancestros Hogarin siguen en la casa. La antepasada de la chacha también se dedicaba al servicio doméstico y acaba de hornear un pastel para la familia que, aunque habita en otro plano, sigue siendo muy golosa.
La bisabuela Hogarin ha puesto en el fuego su caldero y está preparando un caldo que revive a los muertos.
Se acerca la medianoche. Los bisabuelos se sientan en la salita y sintonizan el aparato de radio con la esperanza de comunicarse con sus familiares vivos y darles algún consejito.
Lo que me he reído 🤣🤣 la decoración de la entrada es genial 👻 pero la chacha cadaver!! Es brutal! Y los bisabuelos!💀buenísimaaaa
ResponderEliminarEs lo que toca en estos días. Sin los antepasados no estaríamos aquí.
EliminarM’encanta Dolors! Quina sort tenir aquesta col.lecció dels Hogarin! Jo com a molt tinc el catàleg… 😅
ResponderEliminarPorto molts anys col.leccionant-los.
EliminarDonant molt joc.
Es buenísimo, Dolors... Me encantaaa esta historia halloweenesca XD
ResponderEliminarGracias Laura je, je.
Eliminar